miércoles, 22 de julio de 2026

¡Ha nacido un borreguito!

Hay momentos en el campamento que se quedan grabados para siempre, pero el de hoy ha sido inolvidable: ha nacido un borreguito.
Pero lo que de verdad nos ha encantado ha sido la actitud de los chicos y chicas.

Otras veces os hemos contado cómo disfrutan del taller de animales mimando a los conejos o dando de comer a todos nuestros animales, hoy hemos descubierto su faceta más madura y respetuosa.

De forma completamente espontánea, la energía del grupo cambió por completo: sin que nadie se lo pidiera, bajaron el tono de voz hasta casi susurrar. Crearon un clima de absoluta calma, los ojos bien abiertos, aguantando la emoción mientras veían los primeros pasitos torpes del pequeño al ponerse en pie.

¡Qué día tan bonito!










Aprendiendo a comer bien

En el campamento no solo disfrutamos comiendo rico y sano, sino que también nos encanta descubrir de dónde viene lo que ponemos en el plato y qué impacto tiene en nuestro planeta. Aprender sobre alimentación y consumo responsable es un aprendizaje que sirve para toda la vida.

Hoy os contamos por qué nos parece tan importante trabajar este tema con los chicos y chicas:

  • Conexión con el origen: dar un paseo hasta el huerto y pedirle a los compañeros/as que están en el taller que nos pasen las verduras que ellos mismos han recolectado y descubrir todo el trabajo que hay detrás de un tomate o una patata, les enseña a valorar la comida, evitar el desperdicio y conectar directamente con la tierra.

  • Hábitos saludables: cuando entienden qué le sienta bien a su cuerpo y aprenden a elegir alimentos frescos y de temporada, empiezan a cuidar de su salud de forma natural y autónoma.

  • Cuidado del medioambiente: aprender sobre el impacto del plástico, los envases y los productos de cercanía les convierte en consumidores conscientes, capaces de cuidar el planeta con pequeñas decisiones cotidianas.

Saber comer bien y consumir con cabeza no es solo una lección de nutrición, es enseñarles a ser ciudadanos responsables y comprometidos con su entorno.

Aunque a veces se nos escape una receta muy dulce con la excusa de que nos encanta celebrar los cumples de nuestros compis por todo lo alto.










Itinerario didáctico

Ayer nos fuimos de aventura. Hicimos un itinerario didáctico hacia la ribera del Huéznar, pasando por el pueblo de Cazalla que nos queda tan cerquita.

Ha sido una caminata genial donde hemos unido naturaleza, historia y un montón de aprendizaje:

  • Paseo con historia: pasear por los alrededores de Cazalla nos ha servido para conocer un poco el pueblo y la importancia de este entorno.

  • Investigadores de la ribera: al llegar al río Huéznar, el bosque de galería nos dio una sombra maravillosa. Aprovechamos para observar la vegetación de ribera, escuchar el sonido del agua y descubrir la fauna que habita en este ecosistema tan vivo.

  • Convivencia: caminar juntos, ayudarse en las subidas y compartir la cantimplora crea un ambiente de grupo precioso que les une aún más.

Ha sido una excursión de diez: aire puro, piernas cansadas y caritas de haber vivido un día de campo inolvidable.