En el campamento no solo disfrutamos comiendo rico y sano, sino que también nos encanta descubrir de dónde viene lo que ponemos en el plato y qué impacto tiene en nuestro planeta. Aprender sobre alimentación y consumo responsable es un aprendizaje que sirve para toda la vida.
Hoy os contamos por qué nos parece tan importante trabajar este tema con los chicos y chicas:
Conexión con el origen: dar un paseo hasta el huerto y pedirle a los compañeros/as que están en el taller que nos pasen las verduras que ellos mismos han recolectado y descubrir todo el trabajo que hay detrás de un tomate o una patata, les enseña a valorar la comida, evitar el desperdicio y conectar directamente con la tierra.
Hábitos saludables: cuando entienden qué le sienta bien a su cuerpo y aprenden a elegir alimentos frescos y de temporada, empiezan a cuidar de su salud de forma natural y autónoma.
Cuidado del medioambiente: aprender sobre el impacto del plástico, los envases y los productos de cercanía les convierte en consumidores conscientes, capaces de cuidar el planeta con pequeñas decisiones cotidianas.
Saber comer bien y consumir con cabeza no es solo una lección de nutrición, es enseñarles a ser ciudadanos responsables y comprometidos con su entorno.
Aunque a veces se nos escape una receta muy dulce con la excusa de que nos encanta celebrar los cumples de nuestros compis por todo lo alto.

.jpeg)


.jpeg)
.jpeg)
.jpeg)
.jpeg)



.jpeg)

.jpeg)
.jpeg)

.jpeg)

.jpeg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario